Confiando en Dios…porque podemos
Vemos tantas injusticias en el mundo entero y ahora con la facilidad de la tecnología y medios sociales, las noticias se esparcen con calidad de detalles.
Vivimos en un mundo que sufre por razones políticas, pobreza, desastres naturales y cada vez existen más y más refugiados.
¿Por qué hay tanto sufrimiento?
Es posible que nunca sepamos a ciencia cierta la respuesta a esta pregunta.
Adicionalmente, nuestras agitadas vidas, aunque vivamos en condiciones consistentes y de alguna manera segura, pueden ser atropelladas por una circunstancia negativa que puede cambiarle el rumbo a nuestra anticipada trayectoria.
Siendo jefe de proyectos de informática, sé que parte de la respuesta positiva a estas circunstancias negativas inesperadas es, mantenernos con la mirada en la meta que nos habíamos colocado y si es posible continuar. Si no podemos continuar debemos planificar para que lo que hemos construido no se derrumbe. Pero igual, debemos recordar que no todo está bajo nuestro control.
Cuando lo inesperado llega, no debemos permitir que las preguntas sin respuesta de la vida nos lleven a la confusión, la frustración y la desesperación. Más bien debemos esforzarnos por desarrollar una seguridad firme en la bondad de Dios.
En estos momentos estoy desarrollando los temas de los grupos para mujeres “Mujer Virtuosa” y en realidad, estoy siendo inspirada por Dios para enseñar sobre las virtudes que nos hacen Valiosas. Literalmente he tenido batallas de saber si Dios quiere que los grupos de mujeres se llamen Mujer Virtuosa o Mujer Valiosa.
Estamos motivando a las mujeres para que siembren en sus vidas Las virtudes que las convierten en personas altamente Valiosas.
Estas virtudes son: Fidelidad, Bondad y Sabiduría.
La premisa es algo que he aprendido en mi estudio profundo de los escritos del sabio Salomón, quien nos enseña en el capítulo 3 de proverbios, que, Si nosotros somos vistos en nuestro trabajo, emprendimiento, relaciones con amigos, esposos, comunidad como personas que cultivan la bondad, fidelidad y la sabiduría, gozaremos de buena reputación y seremos considerados valiosos Dios y para ellos.
¿Porque te menciono esto? Simplemente porque cuando estamos pasando por momentos difíciles o estamos frente a la pregunta “porque suceden cosas malas en este mundo”, debemos recordar que nuestro Dios no cultiva estas virtudes, pero es la plenitud de ellas.
Dios es siempre fiel, siempre bueno y siempre sabio.
¡Esto que te estoy compartiendo, debemos saberlo, recordarlo, tenerlo en cuenta siempre, porque nos permite enfrentar nuestro propio sufrimiento personal y el de otros en todo el mundo con la perspectiva correcta!
Una oportunidad de brindar consuelo a alguien más
En momentos de sufrimiento no te preguntes porque Dios permite esto o aquello, confía en su fidelidad, bondad y sabiduría y búscale.
Y si estas sufriendo, pregúntate:
¿Alguna vez has conocido a alguien que convirtió su dolor y sufrimiento en una oportunidad para brindar consuelo a los demás?
¡Piénsalo! En nuestra casa editorial Güipil Press, ayudamos a las personas a escribir, publicar y vender sus libros. En estos momentos tenemos 4 autoras que decidieron escribir un libro como mecanismo de brindar consuelo y aplicaciones prácticas para personas que estén pasando por situaciones difíciles que ellas mismas han experimentado en el pasado.
¿Puedes pensar en alguien? Entonces, si estás pasando por un momento difícil, confíale a Dios tu dolor y permítele que él pueda utilizarlo como una oportunidad de brindar consuelo a alguien más.
Hace poco estaba sintiéndome un poco pesimista pensando en lo difícil que es hacer nuevos amigos cuando te mudas de lugar.
El año pasado, Mudamos a nuestra familia 900 millas desde el sur de la Florida, donde el sol brilla todos los días del año, un lugar donde viví por 20 años y nos mudamos a otro estado frio y llegamos en invierno. Han sido solo 6 meses y no hemos hecho muchos amigos, estaba a punto de que mi corazón se comenzara a resentir cuando Dios me permitió tener una hermosa experiencia.
Caminando a la oficina del conjunto residencial donde vivimos, una de las personas que trabajan en la oficina le decía en voz muy alta a alguien que llego a buscar apartamento, que no calificaba para vivir allí.
– “Lo siento, usted no califica para vivir aquí. No tiene forma de mostrar cómo va a pagar la renta y no podemos darle así un lugar para vivir”
Yo mire hacia la conversación y vi a una mujer de nacionalidad extranjera sin palabras sentada, pensando que más podría decir para convencer de contrario… pero se quedó callada. Yo sentí tan profundamente su dolor que supe que no era yo la que sufría por ella, sentí el impulso divino de buscarla. La seguí afuera y me presenté. No pensé que quisiera hablar con nadie, pero ella se detuvo a hablar conmigo. Me contó que está separada de su esposo, que está viviendo sola con 4 niños pequeños, todos menores de 7 años y que además era una mujer profesional. Le dije lo mismo que te digo a ti: que Dios es bueno, fiel y que él es muy sabio, que cuida de sus hijos. No se me ocurría nada, así que la invite a la iglesia y al ver que estaba abierta a que le hablara de Jesús, le pregunte si quería que orara por ella.
– ¡Si por favor! Me dijo sin vacilar. Yo la abrace y oramos al Padre celestial. Aún siento ganas de llorar cuando recuerdo sus ojos llenos de lágrimas, ojos grandes con un velo en su cabeza y muchos sueños en su alma. Haber pasado por un divorcio, me ha hecho sensible pero también tengo los ojos abiertos a lo que su situación constituye.
Una oportunidad de ayudar
¿Conoces a alguien que está sufriendo y tienes la oportunidad de ayudar? (recuerda que tenemos un Dios bueno, fiel y sabio, pero a él le encanta usar nuestras manos y nuestros pies para traer su Reino y su Justicia a este mundo)
Cuando sufrimos debemos mantener una actitud positiva ¡Porque al igual que el apóstol Pablo, yo considero [desde el punto de vista de la fe] que los sufrimientos de la vida presente no son dignos de ser comparados con la gloria que está a punto de revelarnos nuestro Señor a nosotros y en nosotros! Eso lo podemos leer en Romanos 8:18 y podemos declararlo en forma de “Afirmación Divina”
¡Pase lo que pase, podemos confiar en que Dios nos ayudará a pasar de la oscuridad a un nuevo día!
Aprendamos cómo podemos hacer la diferencia en la vida de otros mientras llega también la respuesta completa de lo que estamos esperando.
«Puedes decidir alegrarte por lo que tienes en lugar de llorar por lo que parece injusto en tu vida. No dejes que algo que no entiendes te ciegue de tal manera que no puedas ver la bondad de Dios”.
Cuando leemos Salmo 31 podríamos relacionarnos en cierto nivel con lo que David estaba pasando en ese momento: se sentía solo, atemorizado y en una situación injusta donde estaba siendo el objeto de rumores. Pero en un momento él dice: “El pecado me dejo sin fuerza” muchos de nuestros sufrimientos pueden ser la causa de nuestro propio pecado. Sin embargo, vemos que David nunca pierde su confianza en Dios:
“Pero yo confío en ti, oh SEÑOR;
digo: «¡Tú eres mi Dios!».
Mi futuro está en tus manos;
Podemos confiar en la misericordia, amor y bondad de Dios
¿Qué hay de este Salmo que te inspira?
“Qué grande es la bondad
que has reservado para los que te temen.
La derramas en abundancia sobre los que acuden a ti en busca de protección,
y los bendices ante la mirada del mundo.” Salmos 31: 19 NTV
Quiero animarte a convertir estos versículos en afirmaciones divinas. Esta es la mejor manera que conozco de permanecer Siempre Positiva.

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